Encuesta BGC - Excélsior

 

Divide a México la posesión de armas; 16% dice tener derecho a portarlas en la calle

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

En el contexto de las recientes masacres en Estados Unidos causadas por asesinos solitarios, la opinión pública mexicana se muestra bastante contraria a la posesión legal de armas y sólo tiende a admitirla de manera controlada en los términos que establece la Constitución. Se distingue la naturaleza de la violencia con armas en México de la de Estados Unidos debido a que se cree que aquí tiene que ver con el crimen organizado y allá con la libertad para portar armamento y la presencia de personas con problemas mentales, según se observa en la última encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.

Casi toda la población está enterada de las recientes masacres cometidas por asesinos solitarios en Las Vegas y una localidad de Texas en Estados Unidos (90% y 80%, respectivamente). La población mexicana está dividida sobre el derecho de poseer armas en el domicilio particular y está en contra de portarlas en lugares como el auto (60%), el lugar de trabajo o negocio (54%), la escuela (87%) u ocultas en lugares públicos (74%), aunque sea para defensa personal. Sólo con las limitaciones que establece la Constitución se está de acuerdo con el derecho a poseerlas en el domicilio (68%). 

La mitad piensa que personas como ellos no deberían de contar con un arma y se argumenta que su posesión incita a la violencia, que las armas son por principio peligrosas y que generan más daño si no se saben usar, entre otras razones. Naturalmente, la minoría que cree que sí debería contar con un arma lo justifica en función de protegerse. En cualquier caso, no hay consenso sobre si poseer un arma haría sentir más seguro a los entrevistados (más, 37%; menos, 35%). 

Se piensa que las frecuentes masacres en Estados Unidos tienen que ver principalmente con la libertad para conseguir y portar armas, así como con la existencia de muchas personas con problemas mentales. Estas causas están detrás de la percepción de los mexicanos de que la violencia con armas en ese país tiene causas distintas a las que tiene en México (53%). Se cree que aquí está ocasionada esencialmente por la presencia del crimen organizado. 

En efecto, en el caso mexicano, los factores que se cree tienen que ver más con los grados de violencia con armas en los estados donde vive la población son la existencia de bandas delincuenciales, la facilidad para adquirir armamento de manera ilegal y, en menor medida, la violencia que se transmite en los videojuegos, las películas o los programas de televisión. En cambio, la existencia de personas con desórdenes mentales o la posibilidad de adquirir armas legalmente no son elementos explicativos que se consideren muy relevantes. 

Las opiniones se dividen sobre cuál de los dos países padece mayor violencia con armas. Un tercio cree que ambos por igual, otro tercio piensa que Estados Unidos y una proporción casi similar afirma que México. En ambos casos, prevalece la opinión de que hay poco o nulo control en la práctica en torno a la adquisición, portación y uso de armas. 

No se comparte el razonamiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de otras personas contrarias al control de armas en el sentido de que la libertad de poseer armas tiene un mayor efecto disuasorio a la hora de enfrentar la violencia. Apenas 11% cree que la permisividad para la posesión de armas inhibe más los actos violentos que el control de armas.