Encuesta BGC - Excélsior

 

Piden ser neutrales en el caso Cataluña; 42% rechaza que un estado se separe de México

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Ante el conflicto por el movimiento independentista en Cataluña, la población nacional se divide sobre si apoyarlo o no. Se desea una postura neutral de México y se observan opiniones divergentes en torno al rechazo del gobierno mexicano para reconocer la independencia catalana, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.

El conflicto generado por el independentismo en Cataluña es conocido por la opinión pública mexicana. La mayoría de la población se enteró de la declaración de independencia en Cataluña (63%) y que el gobierno español la rechazó y disolvió el gobierno regional (56%). Se desea neutralidad del gobierno mexicano en este conflicto. La opinión pública mexicana cree que no debe tomar posición en este momento (75%) y supone que hasta ahora no lo ha hecho (49%). 

Cuando se menciona a los entrevistados que las autoridades mexicanas rechazaron reconocer la independencia catalana, las opiniones se dividen a la hora de respaldar o no esta decisión. 29% está de acuerdo con la postura del gobierno de México, principalmente porque creen que no le conviene la separación al país y que la secesión puede generar inestabilidad internacional. En cambio, 36% está en desacuerdo básicamente porque afirma que México no debe meterse en asuntos de otro país y que las naciones tienen derecho a independizarse. 

Las opiniones de la población mexicana están divididas en torno a la posibilidad de independencia de Cataluña. Un tercio la aprueba debido a que cree que los países deben ser independientes si así lo desean o piensa que el gobierno español no ha tratado económicamente bien a esa región. Una cuarta parte la rechaza básicamente porque sostiene que Cataluña es parte de España y ambas deben estar unidas. Una quinta parte se muestra indiferente y otra proporción similar no tiene opinión. 

También tiende a dividir opiniones la respuesta del gobierno español consistente en anular la declaración de independencia, disolver el gobierno catalán, asumir el mando local y convocar a elecciones. Existe inclinación a pensar que el grueso de los catalanes apoya la independencia (todos/la mayoría, 39%), aunque prevalece el desconocimiento sobre las razones por las que los separatistas la quieren (no sabe la causa, 55%). La minoría que expresa un motivo asume principalmente que es porque los catalanes piensan que les irá económicamente mejor o porque el gobierno español los trata mal. 

Estas opiniones en nuestro país sobre el conflicto en Cataluña se dan en un contexto donde, si bien la amplia mayoría de la población se siente tan mexicana como de su estado (65%), hay cierta discrepancia sobre su actitud ante un eventual movimiento separatista en su entidad. Lo más frecuente es rechazar esta posibilidad (42%), principalmente porque se cree en la unidad nacional. Sin embargo, 22% afirma que depende de la circunstancia en que se dé y 28% la apoyaría debido a que siente falta de apoyo del gobierno federal a su estado o a que piensa que obtendrían mayor igualdad y justicia, entre otras razones. 

Si se diera el caso de que un estado de la República quisiera separarse, la población nacional puede aceptar que lo haga. Por ejemplo, en el hipotético caso de que en Baja California hubiera un movimiento independentista apoyado por la mayoría de su gente en una votación, la mitad de los mexicanos cree que se debería reconocer (54%).