Encuesta BGC - Excélsior

 

Prefieren a nuevo titular en Fepade; 40% sabe del caso Odebrecht

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

La remoción de Santiago Nieto como titular de la Fepade es poco conocida. Ante la controversia generada, la opinión pública se inclina más por nombrar a un nuevo fiscal que restituir a Nieto, pues no se cree que haya tenido buen desempeño en general en la Fiscalía de Delitos Electorales. No obstante, es bien visto su proceder al revelar las supuestas presiones que recibió del exdirector de Pemex Emilio Lozoya en el caso de los presuntos sobornos de la empresa Odebrecht. 

Se considera que, aunque sí pudo haber violado el código interno de la PGR con esa revelación, se estima que esa indiscreción no ameritaba su cese, de acuerdo con los resultados de la encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

Tras el despido del titular de la Fepade la opinión pública se inclina más por el nombramiento de un nuevo fiscal electoral por parte del Senado (54%) que por la restitución de Santiago Nieto (27%). Esta postura tiene que ver principalmente con el desconocimiento o con la evaluación poco positiva de la población sobre el desempeño de la Fiscalía en general y no con la actuación de Nieto en el caso de los presuntos sobornos de Odebrecht a Lozoya. En efecto, 38% no sabe cómo fue la labor de Nieto al frente de la Fepade y 34% cree que fue mala o muy mala, principalmente porque permanecen las denuncias de fraude electoral y porque se estima que no resolvió casos. 

En sí, el caso Odebrecht y la destitución del fiscal electoral son temas poco conocidos entre la opinión pública. Sólo 40% tiene noción de las investigaciones de la Procuraduría General de la República en torno a los referidos presuntos sobornos de la empresa brasileña, y sólo un tercio sabe que la Fepade indaga si hubo delito electoral en ese caso. Una proporción parecida está enterada de la remoción del fiscal electoral, minoría que expresa distintas razones por las que cree que fue despedido: mal desempeño, decir la verdad, conveniencia política del gobierno, corrupción o indiscreción al difundir información, entre otras. 

Sobre el acto que motivó la remoción del titular de la Fepade, en principio la opinión pública no ve mal el proceder de Nieto. Se aprueba que el fiscal electoral haya revelado la presunta presión de Emilio Lozoya para que lo exonerara en el caso de los supuestos sobornos de Odebrecht para financiar la campaña presidencial del PRI (hizo bien, 68%). Muchos creen que era su obligación dar a conocer este tipo de información a la opinión pública. 

Este respaldo a la difusión de información de una investigación en curso cambia cuando se conocen las razones por las que el titular interino de la PGR lo destituyó. Se pasa entonces a coincidir con mayor frecuencia con que Nieto violó el código de conducta que debía seguir en las investigaciones al no haber guardado la discreción debida (38%). En cualquier caso, para la gente está contravención al procedimiento no ameritaba su despido (53%). Cuando a los entrevistados se les expone la motivación de la PGR y la que suponen los opositores al despido de Nieto —parar la investigación por presunto financiamiento ilegal al PRI—, la opinión pública se inclina por la segunda como la causa real (78%).