Encuesta BGC - Excélsior

 

Rechazan a Maduro; apoyan a venezolanos; 69% piensa que busca deshacerse de la oposición

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Se apoya el rechazo del gobierno mexicano a la creación de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela, pues se considera que esa acción promovida por el régimen de Nicolás Maduro es ilegal y busca anular a sus opositores. No obstante, la postura general de la opinión pública mexicana es la de evitar que nuestro país intervenga de manera relevante en el conflicto que se vive en esa nación sudamericana, por lo que se rechazan medidas tales como la posibilidad de imponer sanciones económicas o retirar a la embajadora mexicana en Caracas, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

Relativamente pocos se enteraron del comunicado que emitió la Secretaría de Relaciones Exteriores del gobierno de México rechazando los resultados de la elección para la Asamblea Constituyente venezolana (34%). No obstante, tras informar a los entrevistados sobre esta comunicación y su contenido, es respaldada mayoritariamente (acuerdo, 59%), debido a que se piensa que se debe apoyar y ser solidarios con los venezolanos, mostrar inconformidad con lo que sucede en ese país y porque se promueva el diálogo, entre otras razones. 

Cerca de la mitad de la población mexicana con teléfono fijo en su hogar sabe de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela (44%). Una sólida mayoría de estos enterados considera que esos comicios eran ilegales (75%), que predominó el abstencionismo (72%) y que sólo participaron candidatos del partido del gobierno (64%). Se tiene la impresión de que, con la creación de esa asamblea, el gobierno de Nicolás Maduro no busca reconciliarse con sus opositores, sino deshacerse de ellos (69%). El Presidente venezolano causa una impresión francamente negativa entre los mexicanos (mala/muy mala, 78%). 

Pese a lo anterior, se tiende a creer que a México le debe importar poco o nada que el gobierno del presidente Maduro esté promoviendo la creación de esa asamblea (49%), ya que se piensa que cada país debe resolver sus problemas, que México debe enfocarse a solucionar los asuntos propios, que no se debe intervenir en ese conflicto y que se debe respetar a los otros países. No obstante, a un tercio le parece que sí debe importarle mucho, pues puede dañar la relación bilateral, afectar los tratados comerciales entre ambos países y puede influir en lo que pasa en México. 

Si bien la opinión pública apoya el comunicado de la Cancillería mexicana que rechaza la Asamblea Constituyente, en general adopta una postura contraria a cualquier intervención del gobierno mexicano ante el conflicto venezolano.

La acción que alcanza más aceptación es el envío de una carta de protesta, aunque aún en ese caso las opiniones están divididas (acuerdo, 47%; desacuerdo, 45%). En cambio, sólo cerca de un tercio apoya que se retirara a la embajadora mexicana (31%) y el respaldo es aún menor para medidas tales como el rompimiento de relaciones diplomáticas (26%), la imposición de sanciones económicas (25%) o la expulsión de la embajadora venezolana (23%). El rechazo más franco se da a la posibilidad de participar en una hipotética misión militar internacional para obligar a Nicolás Maduro a retornar al orden democrático (sólo 14% estaría de acuerdo). 

Sobre la postura de los principales partidos políticos mexicanos frente a la creación de la Asamblea Constituyente venezolana, un tercio o más no sabe cuál es la posición que asumen. Quienes sí tienen alguna idea expresan que el PAN, el PRI y el PRD rechazan esa acción política del gobierno de Maduro. En el caso de Morena, tiende a prevalecer la creencia de que también se opone, pero con menos contundencia que en el caso de los otros partidos.