Encuesta BGC - Excélsior

 

Encuestados prevén alianzas; respalda 71% la segunda vuelta

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Para que un candidato presidencial logre amplio apoyo electoral para ganar, la opinión pública nacional prefiere la instauración de la segunda vuelta electoral y vislumbra la necesidad de alianzas partidistas, aunque puedan no gustar. No se cree que actualmente algún partido pueda vencer por sí solo ni que algún candidato pueda lograr más de 50% de los votos en la elección presidencial de 2018, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

Si ningún candidato presidencial obtiene la mayoría absoluta de votos, la población se inclina más por el establecimiento de una segunda elección entre los dos punteros (56%) que por dejar como ganador al que haya logrado más votos en la elección original, aunque su triunfo sea con menos de 50% (38%) . Para los comicios de 2018 se cree que no habrá ningún candidato que obtenga más de la mitad de los votos (52%).

La propuesta para que se aplique la segunda vuelta electoral el próximo año logra el acuerdo de un amplio segmento de la población potencialmente votante (71%). Ante las críticas de algunos opositores a esta iniciativa que afirman que sólo otorga un respaldo ficticio al ganador, la mayoría cree que el vencedor en la segunda vuelta sí se convertiría en un presidente con amplio apoyo ciudadano (53%). 

No obstante, las opiniones tienden a dividirse sobre la actitud que tendrían los electores ante la eventualidad de que el candidato por el que votaron en la primera vuelta no pase a la segunda: si bien 41% cree que con toda o bastante probabilidad acudiría a votar en la segunda vuelta, 21% expresa mediana probabilidad y 33% sólo baja o nula. 

La conveniencia de la segunda vuelta va a la par de la necesidad de alianzas partidistas debido a la percibida insuficiencia de apoyo que obtendrán los partidos para conseguir por sí solos el triunfo electoral el próximo año. En efecto, la mayoría estima que el partido que quiera ganar tendrá que hacer alianzas con otros partidos (57%). Sólo 29% cree que sí hay un partido que puede vencer sin alianzas (se menciona básicamente al PRI y a Morena). 

La gente se divide entre quienes prefieren que su partido preferido compita solo (43%) y quienes optan por que haga alianzas con partidos ideológica y programáticamente afines (45%). De las alianzas que algunos políticos han propuesto recientemente, el frente opositor del PAN con el PRD genera división de opiniones sobre su atractivo. La alianza que se recibe algo mejor es la que podrían formar el PRD y Morena (muy bien/bien, 52%). Sin embargo, se tiende a saber que el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, la rechaza (44%) y se asumen diversas razones para su negativa, tales como la diferencia de ideologías, el deseo de López Obrador de competir solo, su ambición de poder o sus problemas con los líderes perredistas. 

Las opiniones están divididas sobre si López Obrador hace bien o mal al rechazar la alianza con el PRD. Quienes apoyan su negativa (40%) argumentan principalmente que puede ganar solo, que existen diferencias de ideología y que el PRD es corrupto y está debilitado. Quienes están en contra de ese rechazo (36%) creen que el líder de Morena no podrá ganar solo, que el PRD le daría votos, que él fue perredista y que la izquierda se debe unir. De hecho, más de la mitad cree que si López Obrador compite sin alianzas sus posibilidades de ganar son bajas o nulas (59%). 

Pese a la necesidad observada de alianzas, ninguna de las que se han sugerido en el medio político genera notoriamente una imagen de ser invencible. Así, hay opiniones encontradas sobre las posibilidades de ganar de una alianza PAN-PRD. Lo mismo sucede con las expectativas de triunfo que produce una eventual alianza PRD-Morena. La coalición que puede formar el PRI con partidos pequeños como el Verde, Nueva Alianza y Encuentro Social es la que se prevé con mayor posibilidad de éxito electoral (con probabilidad/ toda probabilidad, 58%).