Encuesta BGC - Excélsior

 

Amplio rechazo a robo de gasolina

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

La opinión pública nacional desaprueba que gente robe combustible de los ductos de Pemex, aun si es por causa de necesidad económica. En el reciente enfrentamiento entre militares y huachicoleros y pobladores que los apoyan en Palmarito, Puebla, se percibe interés de gente de la comunidad de impedir la acción de la autoridad para evitar la ordeña de gasolina porque les conviene económicamente. 

La participación de habitantes en esta práctica ilícita se entiende como resultado de problemas económicos como el desempleo y pobreza en las localidades donde ocurre. Se respalda que haya operativos más enérgicos contra esta actividad delictiva, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.

El enfrentamiento entre militares y huachicoleros, personas involucradas en el robo de gasolina, en Palmarito, ha sido medianamente conocido (enterados, 53%). Este suceso y el posterior bloqueo de la autopista por pobladores del lugar son atribuidos principalmente a la oposición de habitantes a que la autoridad impida esa actividad que les da mejor nivel de vida (47%). En menor medida se piensa que se debe a que el crimen organizado mandó a gente coludida a protestar (22%) o que se debe a que hubo abuso militar en el operativo (20%). 

La opinión pública rechaza que personas de una comunidad se defiendan de militares y policías para mantener su nueva forma de vida basada en el robo de gasolina, aunque sea delito (le parece mal, 77%). Dos tercios de los entrevistados afirman que, aunque haya mucha pobreza y hubiera presión de los ordeñadores de combustible, ellos no apoyarían la idea de robárselo a Pemex si vivieran en esas localidades. 

Como resultado de esta desaprobación al robo de combustible, se apoya que el gobierno realice operativos más enérgicos contra esta práctica, aunque haya población civil involucrada (de acuerdo, 64%). 

Se piensa que el problema del robo de gasolina es bastante grave (31%) o muy grave (61%) en el país y espontáneamente se dan diversas razones para explicar el aumento de la incidencia de este problema. Se menciona sobre todo el incremento al precio de la gasolina o su alto costo (31%). También se señalan la corrupción y mal gobierno (25%), problemas de pobreza y desempleo que orillan a la gente a incurrir en ese ilícito (14%) y la incursión del crimen organizado (8%). 

La participación de pobladores en el robo de combustible de los ductos se ve especialmente como resultado de factores económicos, es decir, crisis económica, pobreza, desempleo y falta de apoyos. En menor medida se citan el aumento de precio de la gasolina, la intención de obtener dinero fácil y la inconformidad con el gobierno. La participación de la población en la ordeña de combustible se percibe como un problema generalizado en el país (56%).