Encuesta BGC - Excélsior

 

Mexicanos, contra las deportaciones; 90% aprueba defensa de libertades de migrantes

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Existe amplio rechazo a la posibilidad de que Estados Unidos deporte a México a inmigrantes indocumentados de nacionalidad distinta a la mexicana. Predomina la percepción de que el gobierno de Donald Trump pretende realizar una deportación de inmigrantes ilegales sin distinciones y no se cree que vaya a respetar sus derechos humanos, tal y como se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

La mayoría de la población está enterada de que el gobierno de Estados Unidos emitió disposiciones para realizar las deportaciones de migrantes indocumentados (65%). Existe un sólido consenso en rechazar la pretensión de que México reciba a deportados que no sean mexicanos. 74% está muy en desacuerdo y 15% algo en desacuerdo con esa posibilidad. 

Tampoco la opinión pública mexicana aprueba que Estados Unidos deporte a migrantes indocumentados que tengan menos de dos años en ese país (poco o nada aceptable, 78%). En cambio, existen opiniones divididas sobre si es aceptable que ese país deporte a personas que pertenezcan a pandillas o a bandas del narcotráfico, que hayan cometido algún delito en esa nación o que se consideren un riesgo para la seguridad pública o nacional estadunidense. Sobre esto último, destaca que para la población mexicana es inadmisible que sean los agentes migratorios quienes determinen si un migrante indocumentado constituye una amenaza a la seguridad (nada aceptable, 53%). 

Sobre los alcances de la política de deportaciones del gobierno de Donald Trump, la creencia mayoritaria es que busca expulsar a cualquier inmigrante indocumentado (61%). Únicamente 32% piensa que se dirige a deportar a migrantes con ciertas características, especialmente a quienes sean delincuentes o tengan antecedentes penales. 

Ante estas disposiciones migratorias de la administración Trump se apoya ampliamente la postura del canciller mexicano Luis Videgaray, en el sentido de que México sólo aceptará a deportados mexicanos y no a los de otros países. 79% está de acuerdo con esta postura. Mayor respaldo aun obtiene su advertencia de que nuestro país recurrirá a organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para defender los derechos humanos y las libertades de los migrantes mexicanos (acuerdo, 90%). 

Medianamente se conoce que los secretarios de Estado y de Seguridad Interior del gobierno de Trump visitaron México para entrevistarse con funcionarios mexicanos y con el presidente Enrique Peña Nieto. La población se muestra desconfiada en torno de las afirmaciones del secretario de Seguridad Interior, John Kelly, acerca de la legalidad y humanismo con que se conducirán en las deportaciones. Alrededor de la mitad no cree nada que Estados Unidos va a respetar los derechos humanos de los inmigrantes deportados y que se va a apegar a la ley. Tampoco se cree que no van a haber deportaciones masivas de indocumentados (51%). 

Entre la opinión pública mexicana prevalece la impresión de que la nueva política migratoria de Estados Unidos tendrá bajo éxito para detener la entrada de indocumentados. Para 51%, sólo va a lograr disminuir poco esa migración y para 24% no va a reducirla nada. Una sólida mayoría cree que los migrantes deportados van a buscar principalmente volver a cruzar ilegalmente a Estados Unidos (63%).