Encuesta BGC - Excélsior

 

La Constitución divide opiniones

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Al llegar al centenario de su promulgación, la Constitución mexicana provoca opiniones encontradas sobre la vigencia de su contenido en general. En cambio, predomina la impresión de que existe una laxa observancia de sus normas por parte de los mexicanos y, sobre todo, de su clase política, tal y como se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

A un siglo de su promulgación, la utilidad práctica de la Constitución divide opiniones entre la población. Una mitad cree que es un documento todavía vigente (46%), pero otra no está de acuerdo con esa idea y cree que es necesaria su revisión integral (50%). En caso de reformarse, se mencionan múltiples aspectos a considerar de manera urgente para modificar en el texto constitucional, a fin de que el país funcione mejor, en particular, que se incluya castigos a la corrupción, se promueva mayor igualdad y equidad, se disminuya el número de legisladores y se suprima el fuero. 

Para muchos, el problema de nuestro marco constitucional no es su contenido, sino la falta de disposición para cumplirlo, tal y como ya se apreciaba hace seis años en un estudio similar. Existe mayor y creciente inclinación a pensar que los problemas del país se deben a la falta de respeto a la Constitución por los ciudadanos y por el gobierno (69%) que a la existencia de normas constitucionales inservibles para regir al país (19%). 66% cree que no se cumple la Constitución, 26 puntos más que en 2011. De su cumplimiento por el ciudadano común, se piensa sobre todo que es poco (58%), pero de la clase política y sectores influyentes de la sociedad se opina peor. En efecto, sobre los gobernantes en general, los legisladores y los partidos políticos, cerca de la mitad dice que muestran bajo apego a nuestra Ley Fundamental y otra proporción similar afirma que es nulo. También negativa, pero menos extendida es la percepción sobre la observancia constitucional de los jueces, los empresarios y los medios de comunicación. 

De la Constitución mexicana la opinión pública nacional sigue teniendo presentes como sus derechos, principalmente, el derecho a la educación, la libertad de expresión y el derecho a la salud. Asimismo, como obligaciones principales, la población señala especialmente pagar impuestos, votar en las elecciones y respetar a las personas. 

Sin embargo, como reflejo del insuficiente acatamiento percibido hacia las regulaciones constitucionales, se observan opiniones diferenciadas sobre el grado en que se ejercen derechos y se cumplen normas. En efecto, más de la mitad considera que muy pocas veces o nunca se respeta el voto, el derecho a un juicio justo o los derechos laborales como los de sindicalización, de huelga y a la jornada de trabajo de 8 horas. En cambio, se percibe mayor observancia en torno al respeto a la propiedad privada o a las libertades de reunión, de tránsito o de religión. Las opiniones se notan bastante divididas sobre la vigencia práctica de cuestiones como la igualdad de género y el acceso de toda la población a la educación o a los servicios de salud. 

Pese a la celebración del Centenario de la Constitución, de manera espontánea apenas la mitad menciona correctamente qué se conmemora el 5 de febrero y sólo un tercio señala que fue promulgada en 1917. La Carta Magna, pese a su falta de cumplimiento, alcanza a generar un sentimiento de orgullo y admiración entre la mitad de la población al saber que cumple 100 años.