Encuesta BGC - Excélsior

 

Provoca molestia el alza a gasolina

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Predomina una notable inconformidad por la reciente alza de precio de la gasolina. Se cree que la medida es para cubrir la corrupción y privilegios en el gobierno, y mínimamente se menciona el incremento en el precio internacional de las gasolinas. La población se muestra reacia a aceptar las explicaciones gubernamentales como justificación. Se simpatiza con las protestas en lo general, pero mayoritariamente sólo se aceptan las marchas y únicamente se está dispuesto a participar en esas manifestaciones o en acciones poco demandantes de esfuerzo como firmar cartas, quejarse por redes sociales y evitar votar por el PRI, según se observa en la reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

Conocida por todos, el alza al precio de la gasolina se rechaza fuertemente. 70% se siente muy enojado y casi todos reprueban la medida: 26% la califica mal y 69% muy mal. La amplia mayoría considera que ese incremento le ha afectado significativamente (muchísimo/ bastante, 78%). La gente dice haber notado ya aumentos en los precios y tarifas de otros bienes y servicios (74%), en particular en alimentos, en el transporte público y en otros energéticos como la luz y el gas. 

La opinión pública nacional cree principalmente que el alza al precio de la gasolina se debe a la corrupción y el mantenimiento de privilegios gubernamentales, así como al propósito de recaudar más dinero para el gobierno, los diputados y los partidos. Apenas si se mencionan como causas la subida en el precio internacional de este combustible o la eliminación de subsidios, motivos que generalmente se consideran falsos (62% y 70%, respectivamente). 

Si bien se considera que la gasolina principalmente se importa (57%) y que su precio internacional se ha incrementado (mucho/ algo, 62%), una sólida mayoría estima injustificable que por esa alza en el costo del combustible importado se haya subido su precio interno (81%). Tampoco se considera justificable ese aumento para evitar que el Gobierno se endeude, suba impuesto o recorte programas a fin de mantener el subsidio a este energético (82%). 

Al indagar qué opciones le parecen más convenientes a la población para fijar el precio de la gasolina, si se le da a escoger entre subir el precio de la gasolina o aplicar subsidios financiados de distintas maneras, la postura de la gente se inclina entre el subsidio con recursos destinados a otros programas (28%) o no se selecciona ninguna de esas. De hecho, 35% señala alternativas adicionales como no aumentar sueldos y quitar bonos a los funcionarios, rehacer la reforma energética o regresar al gradualismo en el alza del precio. 

Sobre la proyectada liberalización plena del precio de la gasolina, se opta más por que las gasolineras sean las que fijen el precio según el costo, oferta y demanda de gasolina (48%). Solo una cuarta parte prefiere que el gobierno lo fije controlándolo mediante subsidios. Claro está, la opinión pública no parece percibir la posible alza de precios que puede venir por tal liberalización. 

El enojo de la gente aumenta también por el hecho de que se cree que el presidente Enrique Peña Nieto incumplió un compromiso de no más gasolinazos (83%) y se juzga que el aumento es más bien muestra de que la Reforma Energética no está funcionando (56%). 

La población manifiesta determinación para expresar su inconformidad de diversas maneras. 60% está dispuesto a expresar su descontento en redes sociales como facebook y twitter, 75% a firmar cartas de protesta, 54% a participar en marchas y plantones, y 83% a no votar por el PRI. No obstante, la gente rechaza mayoritariamente sumarse a bloqueos de caminos y carreteras (73%), a tomar oficinas de gobierno (61%) y a apoyar a grupos armados (92%). 

La opinión pública está bastante al tanto de las protestas que han ocurrido a raíz del llamado “gasolinazo” (enterados, 89%). Estos actos se perciben generalizados en todo el país (65%) y con asistencia masiva de inconformes (54%). La mayoría respalda las protestas de manera genérica (acuerdo/ en parte, 60%), pero mayoritariamente únicamente se está de acuerdo o en parte con las marchas y mítines (68%). Se rechazan los bloqueos a carreteras (74%) y a gasolineras (61%), los paros del transporte público (66%) y, sobre todo, los saqueos de tiendas (97%). 

 

Nota metodológica: Responsable de la investigación, Leticia Juárez. Encuesta telefónica nacional: levantamiento del 4 al 5 de enero de 2017, 400 entrevistas efectivas a población mayor de 18 años. Método de selección de la muestra: arranque aleatorio y selección sistemática de los números telefónicos residenciales. Margen de error de +/- 5 puntos porcentuales. La encuesta telefónica tiende a reflejar más la opinión de la población con mayor ingreso y escolaridad. www.bgc.com.mx.