Encuesta BGC - Excélsior

 

Mexicanos son felices con su vida en general; 91% se considera optimista

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

A unas semanas de terminar el año, pese al pesimismo con que se perciben las condiciones del país, los mexicanos se siguen sintiendo felices en su vida en general. Para ellos, la familia, la buena salud y contar con lo que perciben como necesario continúan siendo las principales fuentes de felicidad y que compensan los malos momentos económicos, la inseguridad o el descontento con los agentes políticos. La gente se siente satisfecha con la vida, aunque para muchos ésta se presente complicada, según se observa en la más reciente encuesta BGC-Excélsior sobre el tema.

Casi sin variaciones desde 2007, la amplia mayoría de los mexicanos dice sentirse feliz o muy feliz (en conjunto, 79%). Como ha sido usual, el sustento de esta felicidad reside principalmente en la familia (40%), seguida a la distancia por el buen estado de salud (18%) y el contar con todo lo que se considera necesario (14%). La quinta parte se sigue sintiendo infeliz o no muy feliz, condiciones que se achacan a una mala situación económica (43%) y, en menor medida, a cuestiones como la inseguridad y estar o tener un familiar enfermo. 

La gente ve positivamente la existencia que ha tenido. Casi todos se consideran optimistas (91%). Asimismo, dos terceras partes dicen que su vida ha sido buena y para 16% muy buena. Este ánimo favorable también se expresa en suficiente satisfacción con la vida (muy satisfecho, 39%; bastante satisfecho, 45%). 

El sentimiento de satisfacción resalta aún más por el hecho de que la mayoría reconoce que la vida no se le ha presentado cómoda, sino más bien complicada (57%). De hecho, el porcentaje de personas que dice que las cosas se le han presentado fáciles o muy fáciles ha descendido 6 puntos en los últimos tres años, al pasar de 39% a 33%. Si bien es más frecuente pensar que la vida le ha dado a uno más de lo que se merece por el esfuerzo realizado, el porcentaje de personas que piensa así va disminuyendo paulatinamente, pues ha pasado de 55% en diciembre de 2012 a 46% en la actualidad. 

Se reconoce naturalmente que ha habido situaciones de infortunio. Destaca nuevamente la muerte de un ser querido como el momento más mencionado de mayor infelicidad en la vida (23%), pero también se señalan cuestiones como los problemas económicos (pobreza, desempleo), problemas familiares, la inseguridad, las aflicciones sentimentales (desamor, divorcio, infidelidad) y los quebrantos de salud. 

Para alcanzar mayor felicidad, los mexicanos mencionan sobre todo tener más salud, contar con trabajo o más estabilidad laboral, tener mayor estabilidad económica y, en menor medida, percibir más paz y armonía, tener mejor comunicación y convivencia familiar, así como sentir que hay menor inseguridad. 

Lentamente, pero de manera sostenida, va retrocediendo la idea predominante de que los niños mexicanos de hoy cuentan con mayores oportunidades para ser felices que el entrevistado en su infancia. 47% coincide con esa noción, 20 puntos menos que a fines de 2007 y cuatro menos que a fines de 2012. Pese a esta baja paulatina en el optimismo por el futuro para las generaciones más jóvenes, se rompe la tendencia al alza en la percepción de que tienen menores oportunidades (pasa de 37% a 29% en los últimos dos años). 

Al evaluar diversos aspectos que pueden influir en el estado de felicidad de los mexicanos en la actualidad, se sigue encontrando que existen fuentes que resultan sumamente positivas como generadoras de satisfacción vital. A la familia, los logros alcanzados y la salud se agregan aspectos como la edad, el haber nacido en México, la vida sentimental, la apariencia física y el trabajo actual. Estos elementos ayudan a compensar con creces el catálogo de factores que causan infelicidad a la gente. Desde luego destacan en el fondo de la tabla los agentes políticos como los partidos, los miembros del Congreso, el Presidente de la República o el gobernador. La inseguridad, el estado de la economía del país y las condiciones en que vive la gente también sobresalen entre las causas principales de desazón para la población.