Encuesta BGC - Excélsior

 

Pocas expectativas en casos Duarte-Padrés

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Medianamente conocida, no agrada la decisión de Javier Duarte de dejar la gubernatura de Veracruz. Aunque se cree que el PRI lo va a expulsar del partido, se piensa que el gobierno de Peña Nieto lo va a proteger. En contraste, bastante desapercibida ha pasado la suspensión de derechos partidistas en el PAN al exgobernador Guillermo Padrés. En este caso, las opiniones están divididas sobre si será detenido y enjuiciado o no, según la última encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

55% de la población está enterada de que Javier Duarte se separó de su cargo de gobernador de Veracruz. La opinión pública nacional tiende a ver mal esta decisión (gráfica 1)por diversas razones: se menciona principalmente que el exmandatario estatal debió hacerse responsable de sus actos, que debió cumplir su periodo, que no terminó su trabajo como gobernador, que tiene que entregar cuentas y que va a intentar fugarse. Se cree que Duarte dejó la gubernatura especialmente porque cometió actos de corrupción o porque va a huir (gráfica 2).

Duarte es un político identificado por 58% de la población y que causa una impresión desfavorable notablemente extendida (mala/ muy mala, 78%) y se cree que fue un gobernante peor que el promedio de los gobernadores del PRI (45%) (gráfica 3). Se piensa que fue obligado a apartarse de la gubernatura (45%). No existe consenso sobre quién lo presionó para tomar esa decisión: se menciona principalmente al PRI y al presidente Peña Nieto, así como en menor medida, al pueblo en general.

En torno a las investigaciones contra Duarte por actos de corrupción, las opiniones están divididas sobre su culpabilidad: 44% considera que sí es culpable de lo que se le acusa, en tanto que 49% cree que hay que esperar al resultado de las pesquisas (gráfica 4). Se estima que el gobierno de Peña Nieto lo protegerá por ser priista (52%) (gráfica 5), aunque se piensa que el PRI no lo va a defender y lo va a expulsar del partido (48%). Comparado con lo observado en el caso del exgobernador de Tabasco, Andrés Granier, en 2013, ahora se percibe menor disposición del PRI y del gobierno de Peña para proteger a Duarte (gráfica 6).

Mucho menos atención ha tenido el proceso en el PAN contra el exgobernador Guillermo Padrés. Sólo 38% sabe que se le está enjuiciando internamente en el partido y muy pocos conocen que la Comisión Anticorrupción panista le suspendió sus derechos partidistas (16%). La mayoría piensa que el PAN está simulando el proceso contra Padrés (64%) (gráfica 7) y se coincide con que la decisión de quitarle sus derechos de militante es para evitar que se crea que, a diferencia del PRI, el partido no investiga y sanciona a sus gobernantes acusados de corrupción (67%). Las opiniones están sumamente divididas sobre lo que hará el gobierno de Peña Nieto en este caso: 44% dice que va a buscar detenerlo y procesarlo y 43% cree que lo dejará libre (gráfica 8).