Encuesta BGC - Excélsior

 

Ven simulación en procesos internos

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Aunque poco conocidos, los procesos internos en el PRI y el PAN contra gobernadores y exgobernadores de sus propios partidos acusados de corrupción son vistos como simulaciones y no se espera que se castigue a alguno. El caso del gobernador veracruzano Javier Duarte es el que atrae más la atención, pero la mayoría no sabe que el PRI ya le retiró sus derechos partidistas, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

Pocos saben de los procesos internos abiertos en el PRI y en el PAN contra gobernadores o exgobernadores de sus propios partidos acusados de corrupción. Sólo 37% está enterado de que el PRI está llevando a cabo un proceso interno para investigar y, si procede, sancionar a Javier Duarte, Roberto Borge, César Duarte y Rodrigo Medina. En el caso del PAN, se conoce aún menos la investigación contra Guillermo Padrés (31%). Tanto el juicio partidista del PRI como el del PAN son percibidos por la opinión pública como simulaciones en las que al final no se castigará a nadie (81% y 68%, respectivamente). 

La población percibe que la existencia de gobernadores involucrados en actos de corrupción no es privativa de un solo partido, pues se observa que ha pasado con mandatarios provenientes de distintas organizaciones (60%). Sin embargo, el más mencionado es el PRI, seguido por el PRD y PAN. 

Para la opinión pública, los partidos generalmente no hacen nada y encubren a los gobernadores o exgobernadores que están acusados por corrupción. Esta percepción está más extendida sobre el PRI (83%), pero también predomina sobre el PRD (75%) y el PAN (67%). Pese a esta percepción de impunidad generalizada, el PAN es el partido al que se le reconoce más el combate a la corrupción entre sus miembros (25%, contra 12% que señala al PRI). 

En estos momentos, la atención de la opinión pública sobre gobernadores actuales o pasados cuestionados por corrupción se enfoca principalmente al caso del gobernador Javier Duarte, pues 43% lo señala espontáneamente. A la distancia en menciones aparecen también el exgobernador de Sonora Guillermo Padrés (19%) y el gobernador de Chihuahua, César Duarte (17%), entre otros. 

Sobre el proceso interno del PRI contra algunos de sus gobernadores o exgobernadores, la población cree que este partido lo está realizando para mejorar su imagen, ganar la confianza de la gente, triunfar en las elecciones, o bien, que es una farsa y mera estrategia política. En cualquier caso, se piensa más que a estos políticos se les procesa por la derrota electoral del PRI en sus estados (47%) que por el peso de las acusaciones de corrupción en su contra. El juicio partidista a gobernadores de su misma filiación no resulta algo novedoso, pues 52% afirma que el PRI ya lo ha hecho en el pasado. 

Se recuerda poco que el PRI ya sancionó recientemente a Javier Duarte al quitarle sus derechos partidistas (37%). Sin embargo, como es de esperarse, se coincide más con que se trata de un chivo expiatorio (71%) que con la idea de que es una muestra de la intención del PRI de ir en serio en la lucha contra la corrupción entre sus miembros (22%).

La opinión pública no percibe un buen futuro para el PRI por procesar a gobernantes suyos. Se estima que este proceso interno priista va a causar mayor divisionismo dentro del partido (63%) y va a provocar que la gente desconfíe más de esta organización (71%). Cabe decir que actualmente la imagen del PRI se encuentra en su peor momento, pues 77% opina mal del partido, el nivel más alto desde hace 16 años que se lleva el registro. También se le sigue considerando el más corrupto (65%). 

En el caso del proceso interno panista contra Guillermo Padrés, dado que la mayoría de la población desconoce que se le está enjuiciando internamente, naturalmente menos noción se tiene de si ya fue sancionado (no sabe, 51%; no se le ha aplicado sanción, 41%). Aparte de Padrés, no hay ningún otro exgobernador o gobernador en funciones o electo blanquiazul que la población señale significativamente para que también sea procesado por el PAN.