Encuesta BGC - Excélsior

 

Preocupa la situación de deterioro político

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz 

  

Se mantienen las percepciones negativas que han predominado desde hace tiempo sobre la situación del país en general, así como en torno a la economía y la seguridad pública. Sin embargo, aumenta sustancialmente la percepción del deterioro de la situación política, el aumento más pronunciado entre dos mediciones. Al igual que en abril de este año, las opiniones se dividen sobre cuál es la principal problemática del país, pues se mencionan sobre todo los asuntos económicos y los de seguridad, según se aprecia en la más reciente encuesta nacional en viviendas BGC-Excélsior

Se sostiene la percepción de empeoramiento de la situación general de México. 48% piensa que las cosas están peor que hace un año, el mismo nivel que en noviembre del año pasado, mientras que 42% cree que las condiciones del país siguen iguales. De la misma forma, se mantiene estable la percepción sobre la economía y la seguridad. El porcentaje de quienes creen que la economía está mal o muy mal aumenta seis puntos y llega a 62%. También en el tema de la seguridad se mantiene el pesimismo en comparación con finales de 2015. 49% piensa que la situación de la seguridad ha empeorado comparada con el año anterior, cinco puntos más que en abril pasado, y 38% de los encuestados opina que sigue igual.

Sin embargo, se revierte bruscamente la disminución paulatina de la inquietud por la situación política. Hay un aumento sustancial de 17 puntos en el porcentaje de personas que creen que el entorno político del país es algo o muy preocupante, que llega a 70%. Éste es el nivel más alto registrado desde 2013 y el deterioro más brusco observado en este indicador. Sólo 23% percibe la situación algo o muy tranquila, percepción que disminuye casi 10 puntos.

En otros aspectos específicos de la economía, la percepción de que la situación económica nacional ha empeorado aumenta seis puntos y regresa a los niveles de noviembre (48%), mientras que el porcentaje de entrevistados que piensan que sigue igual disminuye ligeramente (43%). La población siente que su economía personal no ha cambiado en relación con el año previo (48%), como ha sido la tendencia en los últimos tres años. Las expectativas económicas personales se mantienen desfavorables pues 55% cree que su situación estará peor el próximo año. Ocurre lo mismo con las perspectivas para la economía del país, pues 43% espera que empeore. Se continúa creyendo que los precios de los bienes que se consumen regularmente han aumentado mucho o muchísimo (63%). La preocupación de perder el empleo aumenta siete puntos y regresa al nivel de noviembre pasado. En efecto, 62% de los encuestados teme perder su empleo o que esto le ocurra a un familiar debido a la situación económica actual.

En lo que respecta a las manifestaciones específicas de la inseguridad, la población tiende a dividir sus juicios sobre las extorsiones, los secuestros y las balaceras entre quienes creen que han aumentado y quienes creen que siguen en igual magnitud que hace un año. En cambio, predomina más la impresión de que los robos y asaltos, los homicidios y el número de ejecutados han crecido.

Al igual que en abril, las opiniones se dividen a la hora de determinar cuál es el principal problema del país. 38% menciona asuntos económicos y 30% temas de seguridad pública. 26% cita otros tipos de problemas, entre los que destaca la referencia a la corrupción. Vistos como problemas específicos, no hay cambios sustantivos, ya que la delincuencia es el más citado, seguido por la falta de empleo y la corrupción.