Encuesta BGC - Excélsior

 

Corrupción fuente de violencia en cárceles; 54% prefiere que se construyan nuevos penales

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

74% de los encuestados tiene la impresión de que el crimen organizado posee el control de las prisiones; 61% piensa que la riña en Topo Chico fue producto de la negligencia.

La corrupción en los penales estatales es vista como la principal causa de motines en ese tipo de prisiones, como el ocurrido en la cárcel de Topo Chico, en Nuevo León. Para la opinión pública, el crimen organizado es quien controla las prisiones del país. Si bien se ve que las revueltas de presos es un problema recurrente, la población no está dispuesta a pagar más impuestos para reforzar el sistema penitenciario ni acepta que se sacrifique gasto social para reasignarlo a este fin, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.

 La amplia mayoría de la población se enteró de los recientes motines en los penales de Topo Chico en Nuevo León y de Ciudad Victoria (75%). La población tiene la impresión de que estos enfrentamientos en las prisiones estatales son generados más por la mayor facilidad para la corrupción en esos penales locales que por la falta de recursos para prisiones para reclusos muy peligrosos o de espacios de reclusión para este tipo de presos en las cárceles federales de alta seguridad

Debido a estos sucesos y otros ocurridos en el pasado reciente, predomina la impresión de que es el crimen organizado y no el gobierno quien tiene el control del funcionamiento de las cárceles en el país (74%).

En el caso del enfrentamiento en Topo Chico, se coincide con que la pérdida del control de este centro penitenciario se debió principalmente a la corrupción de las autoridades de la cárcel y a la existencia de un sistema ineficiente de prevención y procuración de justicia. De hecho, se piensa que el motín fue producto más de la negligencia de las autoridades que permiten la existencia de bandas (61%) que del interés del crimen organizado por controlar las cárceles (17%) .

Se acepta en mayor o menor medida la versión de las autoridades locales, en el sentido de que en la riña en Topo Chico hubo complicidad de los encargados de la seguridad y administración del penal con reos peligrosos, miembros de Los Zetas y otros cárteles (le cree/le cree en parte, 68%). En cualquier caso, se desaprueba la manera como el gobierno neoleonés de Jaime Rodríguez, El Bronco, enfrentó la crisis causada por el motín (desacuerdo/ desacuerdo en parte, 47%).