Encuesta BGC - Excélsior

 

Encuesta BGC Excélsior revela preocupación por seguridad y economía

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

El pesimismo en las percepciones sobre la situación del país prevalece sin cambios en comparación con lo observado el trimestre anterior, así como específicamente sobre las condiciones económicas y de seguridad. Los temas de seguridad repuntan entre los problemas señalados como más relevantes y se acercan en menciones a los económicos en conjunto, tal y como se observa en la reciente encuesta nacional en viviendas BGC-Excélsior

Respecto a agosto pasado, no se observan variaciones significativas en las percepciones sobre la situación general del país. La mitad de la población continúa considerando que está peor que hace un año y 37% cree que sigue igual de mal. El pesimismo se sustenta en causas de índole económica (desempleo, carestía e inflación o la percepción de crisis) y también en razones tocantes a seguridad (delincuencia, violencia y ejecuciones). En comparación con octubre de 2012, la percepción retrospectiva desfavorable es casi similar. 

Dado que es su principal factor asociado, la percepción de la economía nacional vuelve a ser muy similar a la percepción general de la situación general del país. 48% considera que ha empeorado en relación con hace un año, en tanto que 40% siente que está igual. Casi nadie ve una mejoría (9%). Sobre la economía personal, paulatinamente desciende el porcentaje de quienes creen que las cosas están igual (pasa de 51% a 46% en los últimos tres meses) y se reafirma que cuatro de cada diez piensan que ha empeorado. 

En las expectativas para la economía en 2016, no se observa una opinión claramente predominante, aunque la creencia en que dentro de un año estará peor es la más frecuente (38%). 28% sostiene que seguirá igual y 23% estima que estará mejor, 9 puntos más que lo registrado en agosto pasado. 

Luego de un largo periodo en el que han dominado las dificultades económicas vistas en conjunto como la mayor problemática del país, ahora se empiezan a dividir las opiniones entre estas cuestiones (38%) y las de seguridad, pues las menciones de estas últimas se han ido extendiendo (ahora señaladas por 33%). Observados los problemas en lo individual, la delincuencia es la más referida (25%), seguida por la falta de empleos (15%), la corrupción (12%) y la sensación de crisis económica (11%). El narcotráfico y crimen organizado aparecen citados por 7%, lo mismo que la pobreza. 

La percepción de deterioro de la seguridad pública en el país se ha extendido en comparación con lo registrado a fines de 2014. 47% cree que ha empeorado, esto es, el nivel más alto del sexenio y seis puntos más que hace un año. 40% piensa que sigue igual y sólo 10% ve mejoría. Se tiende a percibir un cambio negativo en la incidencia de los robos y asaltos (46%) y de los homicidios (43%). Las opiniones se dividen sobre los secuestros y las extorsiones, pues unos creen que ocurren igual que hace un año y otros piensan que ha aumentado. 

El sentimiento de preocupación sigue predominando en torno a la situación política del país (muy/algo preocupante, 63%). No obstante, empieza a descender el porcentaje de quienes sienten mucha preocupación, pues pasa de 32% en agosto a 28% en la actualidad. Una cifra similar percibe tranquilidad, proporción que no ha variado significativamente en el último año después de los acontecimientos de Iguala con la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa.