Encuesta BGC - Excélsior

 

Los problemas económicos vienen de afuera

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

Se piensa que México vive un entorno internacional desfavorable, del que se han derivado problemas como el fortalecimiento del dólar y la baja del precio internacional del petróleo, situaciones que están afectando a nuestro país. Sus efectos en las finanzas públicas, en los precios y, en general, en la economía nacional y de las personas provocan una expectativa de bajo crecimiento económico para los próximos años, según se observa en dos recientes encuestas telefónicas nacionales de BGC-Excélsior sobre esta temática. 

La opinión pública considera que la economía mundial pasa por un mal momento (está mal/muy mal, 68%) y que se encuentra igual de mal o peor respecto de hace un año (82%). Se piensa que este entorno global principalmente desfavorable está perjudicando mucho a México (55%) y se mencionan sobre todo el alza del dólar, la crisis económica mundial y la baja de los precios del petróleo como los problemas generados desde el exterior que están afectando más a nuestro país. 

Pese a lo anterior, cuando se particulariza sobre ciertos países o regiones que influyen en la economía global o que son noticia por sus problemas económicos, no siempre se tiene la creencia de que también están sufriendo un deterioro. Por ejemplo, sobre cómo les ha ido a las economías de Estados Unidos y de China, se piensa más que han mejorado o están igual de bien que lo contrario. En cambio, sí se tiende a afirmar que en la Unión Europea en su conjunto, en Grecia o en Brasil sus economías han empeorado o están igual de mal. 

Sobre la afectación que el desenvolvimiento económico de esos países o regiones causa en México, en el caso del estadunidense se observa un perjuicio serio para nuestro país (está perjudicando mucho, 47%). Entre población con teléfono fijo, predomina la percepción de que la situación económica de México está algo o mucho peor que la del resto de América Latina (58%). 

La baja en los precios internacionales del petróleo es un hecho del que no está consciente una minoría relevante. Si bien la mitad cree que esos precios han disminuido, 35% cree que han aumentado. 57% cree que el gobierno mexicano tiene manera de influir internacionalmente para que se frene esa depreciación. Un porcentaje menor, 36%, considera que no hay forma de incidir para evitar esa caída de precios y que hay que adaptarse al nuevo escenario. 

Para la gente, la baja en el precio del petróleo afecta a México en su funcionamiento económico y en particular, en los precios y en los recursos del gobierno. La mayoría considera que este problema ha perjudicado mucho las finanzas públicas (67%) y la producción petrolera del país (61%). Ante un escenario de menores ingresos para el gobierno, existe un consenso amplio de que se debe enfrentar la situación mediante recortes del presupuesto (68%). Casi nadie quiere endeudamiento ni alza de impuestos. 

A diferencia del caso de los precios del petróleo, sobre la devaluación del peso frente al dólar sí existe un sólido consenso sobre lo que ha pasado: la amplia mayoría considera que ha aumentado mucho el valor de la moneda estadunidense (77%). Si bien se piensa que es un fenómeno que no es privativo de México, pues está ocurriendo a nivel mundial (79%), las opiniones tienden a inclinarse más a que se origina por factores internos (40%), aunque 30% dice que es provocado por el exterior y 26% dice que tiene ambos componentes. 

A la depreciación del peso frente al dólar, la mayoría de la población no le ve beneficio ni siquiera para las exportaciones. Se percibe una afectación seria tanto para la economía nacional como para la personal y, sobre todo, en los precios. 

Considerada la situación de la economía y del comercio mundial, la mayoría de la población tiende a pensar que lo más que puede crecer la economía mexicana es algo (28%) o muy poco (38%).