Encuesta BGC - Excélsior

 

PRI mantiene la lealtad de sus votantes

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

Ayudados por la lealtad de sus votantes y el menor pesimismo de sus electores, el PRI y su aliado el Partido Verde pudieron conservar su mismo nivel de votación conjunto a pesar del clima de descontento por la situación del país. En contraste, el rechazo a la gestión gubernamental y la percepción negativa como factores para atraer el voto opositor se los disputaron los restantes ocho partidos, competencia en la que varios de los partidos menores, incluidos los nuevos, encontraron terreno fértil y disminuyeron la fuerza de los opositores tradicionales como PAN y PRD, según se observa en los resultados de la encuesta a votantes a la salida de las casillas realizada por BGC para Grupo Imagen Multimedia el 7 de junio. 

El PRI y su aliado el Verde logran mantener en lo fundamental la votación de la elección federal de 2012 (38%) gracias a que sus votantes aprueban significativamente más la gestión del presidente Peña Nieto que el resto de los votantes, y a que al relevante sector de sus electores que están inconformes con el trabajo presidencial no lo alejó de votar por sus partidos. En efecto, un tercio de los electores del PRI y la mitad de los del Verde están en desacuerdo con la forma de gobernar de Peña. 

Los partidos tradicionalmente considerados menores y opositores a gobiernos del PRI (Movimiento Ciudadano y PT), los de reciente registro (Morena, Partido Humanista y Encuentro Social) y candidatos independientes en conjunto lograron un porcentaje récord de los votos en una elección federal (25%). 

Este ascenso electoral se debe a su éxito para atraer a electores opositores y descontentos con la situación imperante. Los votantes de los partidos nuevos son los que en promedio están más en desacuerdo con el gobierno de Peña (85% de los de Morena, 81% del Partido Humanista y 77% de los de Encuentro Social). El porcentaje de los votantes del PAN y del PRD que rechazan al gobierno de Peña es menos alto (63% y 68%, respectivamente).

La situación económica no parece ser tan determinante entre los electores del PRI; si bien la mitad cree que ha mejorado o está igual de bien que hace un año, la otra mitad la ve peor o igual de mal y aun así sufragaron por el tricolor. En el caso de los electores del Verde, 68% son pesimistas y eso no impidió que votaran por el PRI. 

Al igual que con la aprobación al Presidente, la percepción negativa sobre la economía está menos extendida entre los votantes de los principales partidos opositores que entre los partidos menores y en especial que entre los nuevos. 69% de los votantes del PAN y 77% de los del PRD ven las cosas igual de mal o peor, en contraste con más de 80% en el caso de los electores de Movimiento Social, Encuentro Social y Morena.

Este escenario de percepciones sobre la economía se repite sobre la situación de la seguridad pública. Sobre la corrupción, la mayoría de los votantes del PRI cree que ese fenómeno ha aumentado o está igual de mal (63%); pareciera que esto incidió menos que otros factores en las decisiones de voto de muchos electores, aun cuando la primera mitad del sexenio ha estado salpicada por escándalos de este tipo. 

El voto del PRI ha estado históricamente sostenido por votantes leales y en esta ocasión no es la excepción, lo que ayuda a explicar por qué la inconformidad económica de muchos priistas no impide que voten por su partido. 71% de los votantes del PRI votó igual que en 2012. El PAN cuenta con un voto leal algo menor, 63%. En cambio, el PRD sólo tuvo 52% de votantes de su mismo partido en la presidencial. Los demás partidos dependen de nuevos votantes. El votante de Morena no es necesariamente novedoso, para algunos es la misma fuerza lopezobradorista, pero con otro nombre. 

A una parecida conclusión se llega en la identidad partidista. En orden decreciente de magnitud, PRI, PAN, Verde, PRD y Morena contaron con votantes que mayoritariamente se identificaron como simpatizantes.