Encuesta BGC - Excélsior

 

Cuesta de enero fue más llevadera; el aumento de precios se sintió menos agudo que hace un año

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

Si bien la cuesta de enero de este año se ha sentido pesada, en promedio se observa un alza de precios menos pronunciada que hace un año. Pese a que la mayoría tiende a ser incapaz de enfrentar todos los gastos que tiene que hacer, esta situación está ligeramente menos extendida que en 2014. El precio de los energéticos tiende menos a ser un lastre, pero no se sienten las bajas en telefonía, según se observa en la encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior sobre el tema. 

Al igual que a principios de 2014, ocho de cada diez sintieron pesada la reciente cuesta de enero. No obstante, el aumento de precios no se sintió en promedio tan agudo como se observó en la cuesta del año pasado. En efecto, 51% cree que en las primeras semanas de 2015 los precios de los productos básicos aumentaron como nunca, 12 puntos menos que lo registrado un año antes. 43% afirma que aumentaron igual que cada año según la temporada. 

En comparación con lo observado hace un año, se expresa ligeramente mejor capacidad promedio para enfrentar los gastos de febrero (va a poder pagar todos o la mayoría de los gastos, 46%, 5 puntos más que en 2014). Quienes dicen que no van a poder pagar todos los gastos argumentan principalmente que no les alcanza el dinero, que los sueldos son bajos, que les falta trabajo y que subieron los precios. 

La manera de afrontar los gastos del mes se ha basado sobre todo en gastar menos dinero, en utilizar dinero de ahorros y retrasar pagos que se debían de hacer. En menor medida se ha recurrido a trabajar en horas extra o tomar un empleo adicional, así como también pedir prestado, usar más la tarjeta de crédito o vender algún bien. En general se repite el patrón visto el año pasado. 

En este año, de los precios de combustibles, impuestos o de las tarifas de servicios relevantes y que suelen pesar en el bolsillo de la población, la mayoría absoluta sólo expresa haber percibido aumento de precio en la gasolina y el gas. Cerca de la mitad afirma que hubo alza en la tarifa de la luz y en el impuesto predial. 

En cambio, la mitad o más creen que no hubo cambios en el costo del transporte público, del agua y de las llamadas locales de celular y de teléfono fijo. Se tiende a pensar que las llamadas de larga distancia no han variado. 

En contraste con lo medido hace un año, existe una percepción menos extendida de aumento en precio de energéticos. Así, por ejemplo, mientras que en enero de 2014, 62% aseguraba que había subido la tarifa de la electricidad, este año ese porcentaje baja a 49%. En el caso del gas, tal porcentaje pasa de 82% a 68%. 

La desaparición de la tarifa de larga distancia en telefonía o la disminución de las tarifas eléctricas no han sido percibidas por la población. 

Muy pocos han observado en lo general disminuciones en algún producto o servicio público en el último mes (17%). Esta minoría señala sobre todo la luz, la gasolina y la telefonía.