Encuesta BGC - Excélsior

 

Informe de caso Iguala causa dudas en la población

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

La mayoría de la población piensa que los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa están muertos, pero no se cree la versión de la verdad histórica dada por el procurador Murillo Karam para explicar el caso Iguala. Las opiniones se dividen sobre si con estas conclusiones expresadas por el procurador el gobierno federal está tratando ya de cerrar el caso, según se desprende de la última encuesta telefónica BGC-Excélsior a nivel nacional y en Guerrero sobre este tema.

La mayoría (77%) está enterada de la captura de Felipe Rodríguez Salgado El Cepillo, sicario del grupo Guerreros Unidos, y se sabe de su confesión sobre cómo asesinaron a los estudiantes. Asimismo, algo más de la mitad de la población supo de la conferencia de prensa en la que el procurador Jesús Murillo Karam expuso los avances de las investigaciones y dio la verdad histórica sobre los hechos con la conclusión de que los normalistas desaparecidos están muertos. 

Pese a esto, persiste la incredulidad sobre la versión que el gobierno da sobre el caso. 38% a nivel nacional dice que esta información le aclara poco y 34% afirma que nada sobre lo ocurrido con los normalistas. De hecho, para 51% es más probable que la realidad de lo sucedido a los estudiantes desaparecidos haya sido de una manera distinta a como la presentó el procurador. En Guerrero se repite esta falta de credibilidad. 

La escasa confianza en las declaraciones oficiales se debe principalmente a que se cree que son mentiras, a que se estima que las autoridades ocultan algo y a que se piensa que el gobierno está coludido en este crimen. Por lo anterior, no extraña que más de la mitad justifique el rechazo de los familiares de los normalistas desaparecidos a la información dada por Murillo Karam. Pese a la baja credibilidad en las declaraciones oficiales sobre el caso, para la opinión pública nacional, los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa están muertos (63%). 

Las opiniones están divididas sobre si, con el reciente informe del procurador, el gobierno está tratando de dar carpetazo a este caso. Una mitad cree que lo están dando por concluido y otra mitad piensa que todavía seguirán investigando. En Guerrero existe mayor tendencia a suponer que ya se están cerrando las pesquisas. 

La población nacional tiende algo más a simpatizar con el movimiento de protesta por el caso de los normalistas de Ayotzinapa y a justificar las acciones de los familiares de los desaparecidos y de las organizaciones que los apoyan para expresar su descontento. En Guerrero, las opiniones están más divididas al respecto. En cualquier caso, la actitud del gobierno federal frente a las protestas se percibe prudente y es patente la percepción a nivel nacional de que en las movilizaciones se busca más protestar por la manera de gobernar del presidente Peña Nieto que mostrar la inconformidad por la desaparición de los normalistas. 

Ante la amenaza de los normalistas y organizaciones afines de impedir las próximas elecciones en Guerrero, se tiende pensar que tanto el gobierno federal como el estatal lograrán que sí se lleven a cabo.