Encuesta BGC - Excélsior

 

Rechazan protestas violentas; 61% considera que el gobierno no debe caer en provocaciones

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

Ante las protestas violentas que en algunas zonas del país, en particular en el estado de Guerrero, han ocurrido por el caso de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, la población continúa inclinándose por evitar enfrentarlas con la fuerza pública. Se rechazan ampliamente estas expresiones de violencia y se cree que hay grupos que están aprovechando de la situación para tratar de crearle problemas al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

Para la opinión pública, el gobierno debe tratar de evitar enfrentar las protestas hasta donde le sea posible para no caer en provocaciones (61%). 

En el caso de Guerrero, donde se han suscitado los hechos de mayor violencia, como quema de edificios públicos y oficinas de partidos políticos, las opiniones están divididas sobre una intervención de la fuerza pública para restablecer el orden. 47% está de acuerdo con que se diera esa intervención, mientras que 46% se opone. 

Las protestas violentas de normalistas y maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Guerrero y Michoacán son rechazadas por la opinión pública nacional. 73% de los encuestados considera que no se justifican y, por lo tanto, 89% está en desacuerdo con ellas. 

La mitad de la población no simpatiza con el movimiento de los normalistas y maestros disidentes que llevan a cabo protestas sobre todo en los estados de Guerrero y Michoacán; 30% sí simpatiza y otro 18% sólo en parte. 

La actuación del gobierno federal hacia los actos violentos de estos inconformes se califica como prudente (52%). 

Siguen estando divididas las opiniones sobre cuál es la intención principal de las protestas violentas. Para 45% se trata de provocar al gobierno para que las reprima y entonces se genere un conflicto más grave. 40% cree que su propósito esencial es mostrar la inconformidad por la agresión a estudiantes normalistas en el municipio de Iguala, Guerrero. 

Frente a los actos de los normalistas y maestros disidentes, la impresión que capta la población es la de que ahora grupos o partidos políticos con otros intereses están aprovechando las demandas de los normalistas para crearle problemas al gobierno de Enrique Peña Nieto (49%). Sólo 31% piensa que la intención principal de estos normalistas y maestros es la de apoyar a los familiares de los estudiantes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa. 

Cabe destacar que quienes perciben a grupos o partidos interesados en desestabilizar al gobierno, mencionan una diversidad sin destacar alguno en especial (perredistas, anarquistas, opositores a Peña Nieto, gente del mismo gobierno, narcos, entre otros).