Encuesta BGC - Excélsior

 

Misiones de paz divide opiniones

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

La propuesta del presidente Enrique Peña Nieto para que México participe en las misiones de paz de la ONU es controvertida. Para unos es correcta porque el país ayudaría en el mantenimiento de la paz. Para otros, es una mala iniciativa porque México debe enfocarse a resolver su propia problemática y participar en esas misiones lo podría meter en aprietos. No obstante, se favorece la colaboración en ayuda humanitaria y tareas de reconstrucción. 

La población sigue apegada a la postura de un reservado perfil internacional, con poco activismo de México en los conflictos internacionales, según se desprende de la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior

La idea de que México participe en las misiones de paz de los cascos azules de la ONU genera opiniones encontradas. 49% está de acuerdo, en tanto, 45% muestra rechazo. Quienes aprueban este planteamiento del Presidente lo justifican en función de que es para ayudar a la paz, evitar guerras, apoyar a las naciones que sufren conflictos. 

Las personas que se oponen argumentan principalmente que México primero debe solucionar sus problemas, además de que su participación le acarrearía más dificultades. 

Al describir las acciones de las misiones de paz, el acuerdo con una eventual participación de personal civil y militar mexicano se eleva más, sobre todo si la actividad no suena militar. Así, se avala ampliamente que México colabore en esas misiones en tareas de asistencia humanitaria (79%) y de reconstrucción en países en conflicto (74%). La cooperación en la verificación de situaciones de alto al fuego es respaldada por 65%, en tanto que participar en desarmar combatientes, capacitar a las fuerzas de seguridad y ayudar a ofrecer seguridad y orden alcanzan el acuerdo de 58%. 

La opinión pública nacional suele inclinarse por una política internacional de reducido activismo. Para 69%, el país debe mantener una participación poco comprometedora. Adicionalmente, 55% cree que si México participa en las misiones de paz de la ONU se rompería con el principio de neutralidad que ha dominado por décadas. No obstante, si bien algo más de la mitad de quienes opinan así cree que sería malo que se acabe con esa tradición de la política exterior mexicana, a casi 40% le da igual o le parece bien que suceda ese cambio. 

La experiencia mexicana durante el sexenio de Vicente Fox en participar en un órgano de importancia decisiva de las Naciones Unidas como lo es el Consejo de Seguridad no ayuda a promover un mayor activismo en esa institución. Se cree que la actuación de México como integrante del Consejo a raíz de la intervención de Estados Unidos y otros países en Irak trajo más problemas que beneficios al país (58%). 

Para los mexicanos, el beneficio de pertenecer a la ONU para el país divide opiniones. 40% considera que su utilidad ha sido regular y 37% cree que ha sido poca o nula.

De hecho, la ONU es percibida como poco útil a nivel mundial en muchos de los aspectos en los que actúa, tal y como pasa con el combate a la pobreza, la lucha contra el terrorismo, la salvaguarda de la soberanía de los países, la solución de conflictos armados, el mantenimiento de la paz y el control del calentamiento global. Se le valora algo mejor en ámbitos como el respeto de los derechos humanos y el control de epidemias.