Encuesta BGC - Excélsior

 

Encuestados avalan liberar precio de energéticos

 

Por Ulises Beltrán y Alejandro Cruz

  

El escepticismo prevalece entre la población sobre los beneficios que va a obtener de la Reforma Energética, en especial en materia de los energéticos de uso cotidiano. Particularmente, en lugar de que bajen, se espera que suban los precios del gas, gasolina y electricidad. En cualquier caso, predomina el acuerdo con liberar el precio de los energéticos en los próximos años, según revela la encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior sobre este tema. 

El proceso legislativo en torno a las leyes secundarias de la Reforma Energética ha recibido mediana atención de la opinión pública (58% enterado). 

En contraste con lo sucedido con la Reforma en Telecomunicaciones, la mayoría no espera beneficios sustanciales a raíz de los cambios en las normas en materia energética que se han aprobado en el Congreso de la Unión. 36% cree que le beneficiarán poco y 30% dice que nada. 

Este escaso optimismo no sorprende al observarse una extendida incredulidad en torno al ofrecimiento de que con la Reforma Energética bajarán los precios de los energéticos. En efecto, la mayoría descarta que con las modificaciones legislativas disminuyan los precios del gas y de la luz (56%). 

Este escaso optimismo no sorprende al observarse una extendida incredulidad en torno al ofrecimiento de que con la Reforma Energética bajarán los precios de los energéticos. En efecto, la mayoría descarta que con las modificaciones legislativas disminuyan los precios del gas y de la luz (56%). 

Por el contrario, dos tercios piensan que el precio del gas licuado va a subir (65%) y algo más de la mitad espera que aumenten las tarifas de la electricidad en el país (53%). Ni qué decir del precio de la gasolina, pues en este caso 69% pronostica que se incrementará. 

Con todo, existe inclinación a aprobar la liberación de precios de energéticos, como es el caso de la gasolina en 2018 (acuerdo / en parte, 56%) y del gas en 2017 (60%). 

Este pesimismo se da en un contexto en el que se piensa que los precios que establece la Comisión Federal de Electricidad por la luz son elevados (tarifas algo altas, 27%; muy altas 36%), aunque el servicio es considerado bueno o muy bueno (69%). Asimismo, la gasolina es calificada como muy cara (precio muy alto, 67%) y con un servicio bastante deficiente de las gasolineras (malo / muy malo, 45%). 

Tampoco se cree mucho que la Reforma Energética vaya a propiciar un mayor crecimiento económico. 76% tiene poca o ninguna seguridad de que eso vaya a pasar. Lo mismo sucede en torno a las expectativas de más empleos, pues igualmente alrededor de tres cuartas partes dudan bastante de que eso ocurra. 

Sobre los beneficios que la reforma traerá para Petróleos Mexicanos también prevalecen serias dudas. Predomina un entorno de baja o nula seguridad de que se vaya a modernizar (poco / nada, 71%). 

No obstante, se respalda la desregulación y el mejor trato fiscal para las empresas energéticas del gobierno. Así, se aprueba que haya nuevo régimen fiscal para Pemex (acuerdo / en parte, 68%) y que se quiten controles sobre esta empresa petrolera y sobre la Comisión Federal de Electricidad a fin de que funcionen mejor como empresas productivas (acuerdo / en parte, 62% y 64%, respectivamente).